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Introducción .01
Acciones del Programa Opea .02
Carta de Presentación .03
Entrevista .04
Curriculum .05
Empleo .06
Directorio de Empresas .07
Autoempleo .08
Tipos de Contratos .09
Protección por Desempleo .10
Formación .11
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07. Autoempleo
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08.3 Plan de empresa
0.8.3.4 Plan económico financiero

Este plan aporta información clave acerca de la rentabilidad, solvencia y liquidez de la iniciativa empresarial. Determinará la viabilidad global del proyecto mediante la concreción en términos monetarios de las estimaciones realizadas en los planes anteriores, es decir, se valorará el coste de las actividades de marketing, de los planes de producción y RRHH.
En el desarrollo de este estudio económico financiero es aconsejable utilizar criterios conservadores en las estimaciones realizadas, evitando sobrevalorar nuestra previsión de ventas o infravalorar la estructura de costes necesarios.
El estudio deberá incluir los siguientes elementos:
Plan de inversiones y Fuentes de financiación:

Recoge las inversiones necesarias para iniciar nuestra actividad y permite conocer cuánto capital es necesario para su puesta en marcha. Los gastos más habituales son los siguientes:
Gastos de constitución tales como los de notarios, registro de escrituras, etc.
Locales y acondicionamiento incluyendo gastos como los de adquisición y reforma de los mismos.
Mobiliario y equipamiento.
Equipos informáticos.
Maquinaria y herramientas.
Gastos publicitarios de las campañas iniciales que comunican nuestra existencia en el mercado.
Asimismo, tendremos que detallar el volumen de recursos necesarios para financiar las inversiones anteriores y la procedencia de los mismos, si se trata de aportaciones del equipo promotor (fondos propios) o si pensamos financiarlo mediante un préstamo bancario (fondos ajenos).

Cuenta de Pérdidas y Ganancias:

El cálculo de la cuenta de resultados nos permite conocer si nuestro proyecto obten¬drá beneficios o pérdidas. Este dato se obtendrá a partir de la diferencia entre nuestros ingresos y nuestros gastos.
La capacidad de generación de recursos por la propia empresa se representa mediante el cálculo del resultado de explotación. Este se obtiene mediante la diferencia entre los ingresos y los gastos de explotación:
Ingresos de explotación: Previsión de ingresos derivada de la estimación de ventas establecida dentro de nuestro plan comercial.
Ingresos por ventas: En el caso de empresas productivas.
Ingresos por servicios: En el caso de empresas de servicios.
Otros ingresos de gestión: Cualquier otro ingreso obtenido en el desarrollo de nuestras actividades.
Gastos de Explotación: Previsión de gastos necesarios para la producción de nuestros productos o la prestación de nuestros servicios incluidos en nuestra estimación de ventas:
Compras relacionadas con las ventas fijadas.
Servicios y suministros exteriores.
Gastos de personal.
Amortizaciones.
Obtenido el resultado de explotación y para determinar el resultado neto global de nuestro proyecto, es necesario hallar el resultado financiero y extraordinario del mismo. Por un lado, el resultado financiero se obtiene mediante la diferencia entre los ingresos y los gastos financieros o costes derivados de las fuentes de financiación ex¬terna. Por otro lado, el resultado extraordinario resulta de la diferencia entre los ingresos y los gastos derivados de actividades no ordinarias para la empresa.
Balance de situación:
En este documento se recoge la situación patrimonial de la empresa, es decir, las inver¬siones de la empresa y cómo se financian.
La estructura del balance de situación es la que se detalla a continuación, y en ella pueden observarse por un lado la composición del activo, que expresa los bienes y derechos de la organización, y por otro lado, las partidas de pasivo que recogen las fuentes de financiación del activo:
Plan de Tesorería
Recoge las entradas y salidas de dinero de la empresa de forma mensual. Este documento nos facilitará anticipar posibles situaciones de falta de liquidez para hacer frente a obligaciones de pago, lo que constituye un problema habitual para el colectivo de pequeñas empresas.
Ratios
Para analizar la solvencia, rentabilidad y liquidez de la empresa usaremos una serie de ratios obtenidos a partir de los documentos elaborados con anterioridad. Un ratio no es más que un cociente entre dos magnitudes cuyo resultado permite extraer con¬clusiones interesantes acerca de la viabilidad económica y financiera. Son muy útiles las comparaciones de estos ratios entre ejercicios económicos o con ratios de empresas del mismo sector.
Algunos ejemplos de estos ratios son el umbral de rentabilidad o punto muerto, que permite conocer el nivel de ventas a partir del cual se obtendrá beneficios y el tiempo de recuperación de la inversión que puede resultar de interés no sólo para nosotros sino también para terceras personas o entidades (posibles inversores, bancos, etc.).



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